viernes, 13 de noviembre de 2009

Marketing del vino

Trabajando en La Rioja el mundo del vino es un imprescindible y un atractivo para todos los profesionales que vivimos en el mundo del marketing y la comunicación.
Desde ayer se está celebrando en Riojaforum, el Palacio de Congresos de La Rioja, una cita mundial en torno al vino llamado Wine Future.
El plato fuerte del congreso fue la cata ayer de Robert Parker, pero lo más interesante en mi opinión fueron las conclusiones de las conferencias en torno a la comercialización y el marketing del vino.
Kevin Zraly, director del congreso, comenzaba diciendo que "la calidad sin comunicación no sirve para nada". Espero que la mayoría de los bodegueros riojanos que estaban en la sala hayan reflexionado sobre este tema. El mundo del vino en general y La Rioja en particular es bastante tradicional y poco avanzado en materia de marketing. Son pocas las bodegas que tienen una política de marketing y comunicación bien estructurada que vaya más allá de cuatro anuncios en revistas especializadas y una página web. La mayoría de las bodegas de La Rioja, a pesar de tener el mejor producto, no consiguen trasmitirle valores de marca ni consiguen tener un posicionamiento interesante y diferenciado. El poder lo tiene la marca paraguas: Rioja y bajo ese paraguas han vivido todos muy cómodos hasta que otras bodegas, no sólo españolas, sino de todo el mundo ha comenzado a robarles cuota de mercado.
Unido a esto, el tema principal del día es el tema estrella del momento, comparable con el boom de internet o del marketing viral en su día, y es "cómo las redes sociales pueden ayudar a la comercialización del vino"
Jancis Robinson, reputada crítica de vinos británica apunta que todos los críticos y prescriptores de vino que se precien "tenemos que tener un Twitter actualizado, página de internet y fotografías e incluso vídeos" Esta es la clave del momento acerca de lo que todos los sectores hablan y la última revolución del marketing. Pero corremos el riesgo de entrar en ello sin saber, solo porque hay que estar. Es un poco lo que paso al principio de internet. No todo lo que está en internet tiene éxito y no lo tiene porque no consiste en estar por estar. En internet, más que en ninguna otra forma de comunicación, solo funciona lo que es relevante e interesante para el cliente. Esta es la clave del éxito. Estar, por el simple hecho de presencia, no vale para nada.
La ponencia estrella del día fue la de Gary Vaynerchuck, un gurú de los blogs de vinos (soy un poco ignorante en este campo, pero esta mañana me he puesto al día) Al parecer es el Robert Parker de la 2.0 del vino. Hizo posible que una tienda de licores familiar pasara de facturar 2 millones de dólares al año a más de 40. Este joven de 34 años nacido en Bielorrusia, pero con todo el know-how de su vida en USA trajo la modernidad y la puesta en escena americana al tradicional mundo del vino riojano.
Al parecer comenzó hablando de Facebook y Twitter y la audiencia se volvía a su compañero de asiento a preguntar qué era eso (mal empiece para La Rioja) Pasó a preguntar cuántos de los asistentes tenían una página web (todos), contestaban por e-mail a sus clientes (casi todos) estaban en Facebook (bastantes menos) en Twitter (casi nadie)... y así hasta quedarse solo. Para pasar a recordarles a todos los bodegueros "También hace 10 años muchos de ustedes dijeron que nunca tendrían un teléfono móvil"
Lo más interesante de todo, sobre todo para las personas que se ocupan del marketing y la comunicación de las bodegas, es el hecho de que en este mundo de prescriptores gurús como Parker, las bodegas están dejando su imagen en manos de terceros. "Durante mucho tiempo les han estado mintiendo sobre lo que le gusta al consumidor, muchos han contado su historia y ustedes les han permitido que sean otros y no el propio interesado, los que opinen" Esta es la gran oportunidad que están perdiendo las bodegas hoy en día y además ya no queda la excusa de que son bodegas pequeñas y no tienen capacidad económica para hacerlo. Estos canales de internet son en principio gratis, aunque requieren una persona que los maneje, controle y conteste... el coste es muy inferior a una campaña convencional y el alcance, enorme. Solo queda ponerse las pilas. Esperamos que esto sirva para que así sea.