miércoles, 2 de noviembre de 2011

El antimarketing es posible


Siempre he pensado, tonta de mi, que el buen marketing debe basarse en un buen producto. Nunca creí que se podría vender humo, como dicen por ahí que hacemos los de marketing, ni que se pudiera crear un caso de éxito de la nada. El caso de la estación de esquí Crans Montana en Suiza viene a llevarme la contraria y a demostrar que la creatividad y el buen marketing puede llegar incluso a crear el producto.

La desestacionalidad es, probablemente, el sueño de todo empresario turístico. El turismo es una industria basada en el tiempo libre y el ocio por lo que sufre de demandas pico y profundos valles en los que la demanda es incluso nula. Más en productos turísticos como el sol y playa o el esquí que dependen totalmente de factores climatológicos. ¿Qué hace uno en una estación de esquí en verano? ¡Buscar oro!

Ya... ¿y si no hay oro, que es lo más probable? ¡Se inventa! Con una piedra y un bote de spray dorado (y una buena dosis de marketing innovador), en Crans Montana han creado un producto turístico desestacionalizador y con posibilidades de generar ingresos, visitas, recursos paralelos, etc. El sueño de cualquier empresario turístico.

En turismo, como en otras muchas industrias, la innovación, la creatividad y el buen marketing pueden suplir las carencias del producto y, como vemos, incluso la ausencia de éste. Neuronas como materia prima. Un reto para todos. ¿Estarías dispuestos a pagar por conseguir ideas innovadoras para mejorar vuestros negocios? ¿Incluso aunque muchas de ellas no puedan llevarse a buen puerto?